Los cubre bocas y mi cuarentena

Como lo he compartido a través de redes sociales de Mandorla, a inicios de la cuarentena por el coronavirus, me uní al equipo de Unidos Hacemos Más, iniciativa de Paola Pérez para captar recursos y apoyar al personal médico y sanitario con cubre bocas y caretas, así como la donación de despensas a personas de la tercera edad en Chihuahua. Inicialmente, me involucré con este último punto, contactando para ello a Lucila Torres, quien apoya constantemente a grupos vulnerables y asentamientos tarahumaras en la Ciudad de Chihuahua, mi tarea consistía en ayudar a reunir fondos para despensas, lo que fue en su momento y sigue siendo el mayor reto, ya que la situación es complicada para todos. 

 

Actualmente radico en Monterrey, por lo que no me fue posible involucrarme físicamente y lo que a continuación les relataré, lo realicé desde mi cuarentena en esta ciudad que me ha adoptado desde hace ya varios años, con la finalidad de ayudar a la gente de la tierra donde nací, mi querido Chihuahua. Debido a la distancia, no les puedo contar la película completa, no dimensiono la cantidad total de personas que conforman este proyecto, pero sí les puedo compartir los logros obtenidos por todos, así como lo vivido por mí en estos meses. 

 

Mientras creaba “flyers” y pensaba en ideas para la captación de recursos para despensas, como han sido las subastas de productos y servicios de varias marcas que se unieron a esta iniciativa, incluida Mandorla, me fui involucrando poco a poco en el proceso de elaboración de cubre bocas.  Invertí muchas horas en la búsqueda de la forma más sencilla de fabricarlos y en la revisión de la polémica en su utilización, obligatoriedad y eficiencia de los materiales.

 

 

Inicialmente, las voluntarias aportaban sus propios insumos, además de su mano de obra, fabricándolos con el tutorial y diseño que mejor se adaptaba a sus posibilidades.  El elástico escaseaba y los retazos de tela con los que contaban se agotaban, por lo que fue necesario adquirir un rollo de tela que, ante el desabasto, hubo que trasladar desde Cd. Camargo con la ayuda de Verónica Maldonado y Alejandra Martínez, días antes de que la tienda cerrara definitivamente como tantos negocios que tristemente lo han hecho a causa de esta pandemia. 

 

Con ayuda de donaciones, fue posible comprar un rollo de tela de polipropileno, material que finalmente se eligió para fabricarlos, el único color en existencia era el rojo; las voluntarias siempre han aportado el hilo y lo más importante, su trabajo y su tiempo. Era necesario aprovechar la tela al máximo, pues estaban cerradas las tiendas en la mayoría del país y la oferta y la demanda habían hecho de las suyas, por lo que prácticamente ningún proveedor contaba con este material. Así que, me di a la tarea de elaborar patrones de corte con un desperdicio mínimo de tela, casi nulo y, finalmente encontré y adapté el tutorial más sencillo y práctico en ese momento, que permitió estandarizar el proceso y fabricar los cubre bocas optimizando los recursos para cumplir con el propósito de brindar protección al personal de los hospitales.  Así fue como los cubre bocas tomaron forma uniforme y obtuvieron sus propias características: tela polipropileno, lavables, re utilizables, de doble capa, con orificio para colocar filtro y dos capas adicionales como filtro.

 

 

Verónica cortaba lienzos de tela y armaba paquetes agregando el elástico necesario para elaborar lotes de 50 o 100 cubre bocas, que se repartían a las voluntarias. Varias veces se terminó el elástico y hubo que conseguir donaciones y comprarlo a diversos proveedores. Se integraron más voluntarias, a quienes les explicaba por WhatsApp el proceso de forma individual para luego añadirlas al grupo para comunicarnos. Por su parte, Paola seguía un proceso similar con la elaboración de caretas; haciendo pruebas, buscando el diseño adecuado para optimizar recursos, contactando proveedores, repartiendo material y recibiendo llamadas desesperadas del personal de hospitales de la ciudad de Chihuahua pidiendo equipo de protección para sus médicos y enfermeras. 

 

Con ayuda de Octavio Pérez, quien es paramédico, se llevó a cabo la logística para recolección y entrega de cubre bocas y caretas a los hospitales. Suena sencillo, pero es necesario recordar que hace unos meses, nadie debía ni quería salir de sus casas, prácticamente se encontraba todo cerrado y hacerlos llegar a quienes lo necesitaban era una tarea complicada, aún lo es, pues pocos estamos dispuestos a pisar un hospital ante esta situación, a menos que sea por cuestiones de salud.

 

Lucila, quien realiza una gran labor altruista en Chihuahua, me enseñó que es necesario mostrar resultados en redes sociales a través de fotografías, para que las personas se motiven a apoyar y, sobre todo, se cercioren hacia dónde fue destinado su apoyo. Por ello, creé la página de Facebook de Unidos Hacemos Más CUU, donde se documenta cada entrega, cada proceso, cada petición de apoyo y cada logro, además de replicarlo en el grupo creado originalmente por Paola.  Si alguna vez deciden ayudar a los demás, esta práctica es muy recomendable y representa un acto necesario de transparencia.

 

El proyecto fue evolucionando. Sobre la marcha, continué investigando mejoras al proceso de fabricación de cubre bocas y así fue como conocí los extensores o “salva orejas”, proyecto que fue imposible llevar a cabo, ya que se utilizan botones para su elaboración y en esos días era imposible adquirirlos y poco probable que alguien los tuviera en casa para fabricarlos. Sin embargo, el proyecto se extendió a CDMX, donde creativamente hubo alguien que elaboró botones de pasta para fabricar los extensores. 

 

 

Luego, intenté implementar un nuevo diseño de cubre bocas para lo que elaboré tutoriales y videos; sin embargo, aprendí que es complicado hacer cambios radicales y que es mejor trabajar en un proceso estable, que ya funciona y hacer mejoras sobre este mismo.  Así que, una vez definidas las mejoras, Verónica apoyó varias veces en la grabación de tutoriales con los pasos para la elaboración de cubre bocas, lo que facilitó enormemente la integración de voluntarias al proyecto.  

 

Se donaron cubre bocas y caretas a diversos hospitales de las ciudades de Chihuahua, Aldama, Nuevo Casas Grandes y Delicias que sufrieron desabasto de equipo médico en su momento, para ello nos apoyamos con Mayela Ochoa, Candy Torres y Luis Araluce, así como a los niños de la Granja Hogar de Chihuahua (para lo cual hubo que ajustar el diseño) y a los asilos de ancianos El Bocado del Pobre y Vivir Bien en Delicias

 

 

Con afán de seguir apoyando, hoy se elaboran cubre bocas con otro propósito. Imitando la iniciativa llevada a cabo en España para reanudar las celebraciones en los templos durante la fase de desescalada, propuse a las voluntarias continuar fabricando cubre bocas para su venta a las afueras de los templos, una vez que se encuentren abiertos, con el fin de recaudar fondos y convertirlos en despensas para los más necesitados #DonaDespensasCUU.  Mientras los semáforos cambian y los templos reabren sus puertas, es posible adquirir los cubre bocas a través de la página de Facebook de Unidos Hacemos Más, que se entregan en diferentes puntos de la ciudad con ayuda de Paola, Verónica y Lucila.  Si deseas apoyar, no dudes en contactarnos. 

 

 

Citando la frase que dice que “Lo que no se mide, no se puede mejorar”, les comparto los logros a través de algunos números de lo que puedo decir se ha convertido en el proyecto que mayor satisfacción personal me ha dado esta cuarentena. No es una conclusión, al contrario, seguimos trabajando, mejorando y reinventando formas de apoyo.  Porque ayudar se siente muy bonito y aunque a veces es increíblemente difícil; con la voluntad y participación de los demás, es totalmente posible. ¡Sigamos apoyando!

 

Muchas gracias a todos los que han participado de alguna u otra manera para hacerlo realidad, han sido muchísimas personas en diferentes etapas, no hace falta conocernos en persona o estar en contacto por redes sociales, quien puede y quiere ayudar lo consigue. ¡Gracias por brindar su tiempo y su trabajo voluntario!

 

Les comparto los nombres de las voluntarias que han apoyado en diversas fases del proyecto fabricando cubre bocas: Belem, Virginia, Cristi, Tere, Laura M., Margarita, Alejandra, Laura C., Rosangel, Silvia, Elia, Margarita, Sol, Chayo, Chelo, Lolis, Moraima, Pervinca, Lisa, Fidel, Diana, Jessy, Imelda, María, Marisela, espero no omitir a alguien. ¡Muchas gracias! Y gracias a sus familias que sabemos los apoyan en esta labor.

 

Personalmente agradezco a mi tío Joaquín que me ayudó a analizar los materiales y procesos para definir el diseño de los cubre bocas, a mi madre Valentina que hizo pruebas iniciales en Chihuahua, ya que yo no tenía material disponible para elaborarlas y a mi esposo Luis que durante estos meses de cuarentena me ha apoyado incondicionalmente en este y todos mis proyectos. 

 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

Entradas destacadas

Los cubre bocas y mi cuarentena

July 2, 2020

1/3
Please reload

Entradas recientes
Please reload

Archivo
Please reload

Buscar por tags
Please reload

Síguenos
  • Negro Facebook Icono
  • Negro del icono de Instagram
  • Negro Twitter Icono
  • Icono negro Pinterest

Contacto

Haz click sobre el correo o teléfono...

Almendra Fuentes

info@mandorla.mx

614 184 08 61

#mandorlamx 

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Pinterest Icon

© 2020 Derechos reservados