• Almendra Fuentes

Yo tengo otros datos.. ¿Porqué cuidarnos y evitar que nos de COVID? La situación hospitalaria en MX

Como dicen por ahí... “Yo tengo otros datos”. Por Almendra Fuentes.


Escribo esto sin afán de ser alarmista, pero creo que es importante compartir la situación con la que nos enfrentamos en Chihuahua respecto a la atención médica para un paciente de COVID. Lo hago desde la perspectiva del paciente y la familia, aclaro que no cuento con estadísticas, ni pretendo describir lo que seguramente ya se ha visto y leído en los medios. Solo quiero compartir lo que aprendí, por experiencia propia.

Comenzaré diciéndoles que, por más que había leído y a la vez evitado noticias sobre el virus, la vida me dio una sacudida y de un día para el otro me hizo entender la verdadera situación a la que nos enfrentamos.  Yo tengo otros datos.


No fue fácil, salir de una larga cuarentena para encontrarme de pronto en los pasillos de un hospital, o en las banquetas de una zona de ambulancias en urgencias. A convivir de pronto con familiares y amigos dispuestos y expuestos a estos lugares que seguramente ninguno de nosotros pisaría si no tuviera la necesidad.   A cometer descuidos que llevas meses evitando y que con la urgencia y el estrés es imposible no hacerlo, tales como mantener la sana distancia, caminar entre la gente y demás. Exponerse, con todas sus letras.  


Y digo que no fue fácil, no porque me costara trabajo, creo que cuando alguien de tu familia se encuentra hospitalizado, no lo piensas dos veces, simplemente haces lo que tienes que hacer y ayudas como te sea posible. Sin embargo, mentalmente, no te encuentras preparado, nunca lo estarás. Además, la cuarentena te “ataranta”, tus movimientos son lentos y torpes detrás de una careta y un cubre bocas, debes mantener la distancia pero no escuchas ni te escuchan al hablar, “pequeñeces”, dirían algunos, yo creo que los meses de aislamiento te hacen de cierta forma vulnerable ante la nueva realidad.


Pero, ¿A qué nos enfrentamos realmente? Comencemos desde casa.  Encontrar un médico que acuda a una consulta a domicilio para un paciente COVID es muy complicado, las consultas virtuales también están  saturadas, ya no hablemos de los laboratorios de análisis y los tiempos de entrega de resultados.


Por otra parte, es casi imposible solicitar un servicio de ambulancia que acuda a domicilio en un lapso de no menos de media hora (hubo alguna que dio un tiempo de espera de 2 horas y media). La indicación es llamar al 911, aquí se pretende hacer una video llamada para conocer la situación y evaluar la urgencia antes que indicarte al menos los diferentes números telefónicos de servicios de ambulancia. Es una situación verdaderamente absurda.


Si el paciente requiere oxígeno, encontrar un tanque de oxígeno en renta o venta se vuelve una tarea titánica y no hablemos de las largas filas para su llenado y los trámites y documentación requerida. O bien, podría contar con un generador de oxígeno en casa, que además de no ser accesible económicamente, lo que muchos ignoramos, es que éste, tiene una capacidad de 5 a 10 litros máximo (no sé mucho de esto, pero sé que pueden no ser suficientes). Para poder otorgar el oxígeno suficiente al paciente y que el indicador del oxímetro llegue a los niveles adecuados, se requiere además una mascarilla con reservorio, que no está disponible en cualquier farmacia. Incluso la combinación de un generador y un tanque de oxígeno en casa,  puede no ser suficiente.  Por cierto, la calidad del oxímetro es muy importante, algunos no funcionan correctamente y son un instrumento clave para determinar la gravedad del paciente.


No todos los pacientes pueden ser atendidos en casa. La verdadera impotencia la enfrentas cuando requieres un ventilador y un área de cuidados intensivos. Así es, lo que más leemos es que “alguien” donó ventiladores, que no hay suficientes ventiladores, que se requieren más camas con ventiladores ... ¡Es cierto! Las listas de espera por un espacio con ventilador son infinitas en cada uno de los hospitales de la ciudad, no importa que el paciente tenga un seguro de gastos médicos mayores o la posibilidad o disposición familiar de afrontar cuentas en hospitales privados donde un depósito inicial puede llegar a los $500,000 más $100,000 diarios aproximadamente. La situación obviamente es mucho más desalentadora en hospitales públicos.


Pero, la emergencia y los semáforos no te hacen sensible a lo que puedes enfrentarte si te enfermas de COVID (incluso siendo asintomático). En mi experiencia, puedo identificar 5 posibles escenarios, si te contagias del virus, seguramente existen muchos más y si ya han pasado por ello, se identificarán con alguno. La situación debe ser similar en otros estados de la República, de lo contrario México no sería el cuarto país con más de 100,000 muertes por COVID.


Estos escenarios son más bien una recopilación de experiencias y casos de los que me he enterado por familiares y amigos cada vez más cercanos, no tienen ningún soporte médico y por supuesto qué hay infinidad de variantes pero de cualquier forma, pueden coincidir en puntos clave.

  1. Eres asintomático, no tienes complicaciones y obtienes tu inmunidad temporal, sin secuelas.

  2. Eres asintomático, quizás te das cuenta que tuviste COVID porque te detectan neumonía a través de una tomografía de tórax, donde puedes ver las secuelas de la enfermedad para las cuales deberás recibir tratamiento.

  3. Tienes síntomas, recibes tratamiento en casa (una gran cantidad de medicamentos que, como todos, tienen efectos secundarios). Quizás tengas secuelas, quizás no.

  4. Además de lo incluido en el punto anterior, requieres oxígeno en casa, o bien, requieres atención en hospital.

  5. Requieres hospitalización, ventilador, cuidados intensivos.  Definitivamente no puedes ser atendido en casa.


No hace falta ser experto para describir estos casos, pueden no ser los términos correctos médicamente hablando, puede no representar la situación que alguno estemos viviendo, pero la mayoría de nosotros, no somos médicos, no requerimos entender a ciencia cierta cada escenario, lo que debemos entender es que esta situación es de vida o muerte. Que no estamos exentos, que el sistema de salud está totalmente saturado, que el tiempo es un factor determinante para que te encuentres un día en el escenario de contagio, síntomas y tratamiento en casa, a que el día siguiente te debas enfocar en la búsqueda de una cama de hospital en cuidados intensivos con ventilador. Es cuestión de horas y a la vez, esas horas son eternas cuando no encuentras cualquiera de los insumos o medicamentos que requiere el paciente.


Desafortunadamente, esta situación está rebasando el día de hoy la capacidad hospitalaria, pero, puede ser peor, puede ser tu familiar. Mientras tanto, vemos largas filas en las tiendas departamentales y supermercados, los planes de celebración y reunión familiar por la Navidad no se detienen, tenemos la confianza en que “todo va a estar bien” teniendo cuidados y precauciones. La realidad es que nadie nos va a garantizar que pese los cuidados que tengamos, el virus se propague y afecte a nuestros seres queridos, los pronósticos son desalentadores para los siguientes meses y no los digo yo, lo dice cualquier cantidad de artículos en internet y noticias en la televisión. Lo sabemos, lo tememos, en nosotros está el detenernos. Resistir reunirnos es un gran reto, pero sin duda ayudaría a que no exista un repunte de casos como ya ha ocurrido después de otras fechas de celebración en México y en el mundo.


Estamos cansados de estar confinados, pero esto no quiere decir que la pandemia ha terminado. Este virus ha dejado espacios vacíos en la mesa de muchas familias, incluida la mía, esta Navidad. Cuidarnos hoy y celebrar de un modo distinto, sin generar movilidad, sin arriesgar a nuestros seres queridos, puede ser la decisión que permita que la siguiente Navidad estemos juntos. Es necesario reflexionar y actuar en función del amor por nuestros seres queridos. Todo pasa, esto también pasará.


Escribo esto mientras espero el resultado de mi prueba de COVID. Independientemente del resultado, no voy a reunirme con mi mamá en Navidad, eso es un hecho, como lo es que mi esposo se encuentre en otra ciudad y mi hermana y su familia en otra. Perdimos a un ser muy querido, el dolor es demasiado grande, seguramente esto ayudó a dejar de darle vueltas a la interrogante que teníamos desde hace semanas respecto a la reunión navideña. Sin embargo, la decisión es fácil cuando está en función del amor. No vale la pena arriesgar la vida de quienes amamos por unas horas de convivencia, no olvidemos el verdadero significado de la celebración de la Navidad. Les deseo felicidad y salud para ustedes y sus seres queridos.


624 vistas0 comentarios

Contacto

Haz click sobre el correo o teléfono...

Almendra Fuentes

info@mandorla.mx

614 184 08 61

#mandorlamx 

  • Black Facebook Icon
  • Black Instagram Icon
  • Black Twitter Icon
  • Black Pinterest Icon

© 2020 Derechos reservados